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El neoliberalismo es incompatible con la supervivencia ecológica

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por Susan George – Uno de los problemas más importantes es que hay mucha gente que no tiene idea de cómo funcionan las instituciones, de cómo es el proceso de decisiones y cómo éstas afectan a sus vidas… Sobre todo, tenemos que saber qué es el neoliberalismo y saber que está creando más y mayores desigualdades, empobreciendo a la gente. El segundo punto que planteo es salvar el planeta. El neoliberalismo es un sistema incompatible con la supervivencia ecológica.

Otro de los temas fundamentales es la profunda división entre lo que podemos considerar el modelo estadounidense y el europeo. El estadounidense trata de dividir Europa porque la ve como un rival potencial. Y en este sentido hay una verdadera guerra entre Europa y Estados Unidos, que por el momento está perdiendo Europa. El cambio en España es extremadamente importante porque puede empezar a revertir la tendencia y hacer tomar conciencia a los europeos de que tienen capacidad para cambiar el mundo hacia un modelo diferente. Y dentro de Europa, son vitales los movimientos sociales, que la gente vaya tomando conciencia del mundo, porque si no asumimos nuestra gran responsabilidad, se acabará imponiendo el modelo estadounidense: un capitalismo brutal sin poca o nula protección social, un modelo ecológicamente insostenible y un modelo belicoso que invade países utilizando la guerra como primer instrumento de su política.

Hay suficiente riqueza para que todo el mundo tenga educación, salud, alimentos… Es realizable, no es un sueño utópico, pero para conseguirlo tenemos que ir donde está el dinero a nivel internacional, lo que implica gravar los mercados internacionales, a las transnacionales, tener un sistema eficaz y transparente de redistribución y, muy importante, una estructura democrática externa que siga la pista del dinero y determine junto a los gobiernos y todos los sectores de la sociedad, las prioridades.

No puede establecerse una relación directa entre el terrorismo y la globalización neoliberal. Se demostró que los terroristas arrestados después de lo ocurrido el 11 de Setiembre en Nueva York eran de una cierta clase social, con formación. Por eso no puede decirse que se trataba de gente pobre reaccionando contra el mundo rico, pero sí se puede decir que existen inmensos focos de desempleo y de gente que se siente fuera del sistema, y cualquier sociedad que excluye a la mitad de su población está condenada al fracaso. Se espera que Europa tome conciencia de sí misma, decida ser un actor geopolítico, que se separe del brutal régimen estadounidense y que promueva un modelo europeo que sea posible en el resto del mundo.

La crisis más inmediata que debemos enfrentar en la actualidad es la ecológica, es la exclusión. Y la respuesta es más o menos la misma, la responsabilidad tan grande que tiene la sociedad civil. Miremos la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Lo que recoge son unos mínimos para tener un nivel de vida decente. Eso es exactamente por lo que luchamos, y eso es exactamente también aquello que la globalización neoliberal está contribuyendo a destruir. En este sentido el papel de las organizaciones no gubernamentales es crucial y la responsabilidad del movimiento social, fundamental. Por eso las organizaciones deben unirse, formar alianzas. Esa es la única forma que tenemos de vencer porque seremos mayoría y tendremos entonces capacidad para presionar a nuestros gobiernos y hacer que nos escuchen.

El fortalecimiento y sobre todo la heterogeneidad del movimiento social mundial observado tras el tercer Foro Social Mundial celebrado en India, no son fuentes de potencial debilidad. En realidad es increíble lo que se ha hecho en cinco años. Lo que necesitamos ahora es estar mejor organizados. Debemos tratar de planificar estrategias comunes. Por eso creo que debemos celebrar muchos menos plenos y muchos más seminarios y talleres donde los temas son discutidos. Eso es lo que debemos hacer ahora: definir cuáles son nuestros objetivos.

El movimiento social aun no tiene suficiente fuerza como para provocar estos cambios. Las ideas y la energía ya las tenemos, pero necesitamos crecer en número de gente, mejorar nuestros lazos, centrarnos más y fijar nuestras prioridades de una forma natural. No es fácil, pero creo que estamos en el buen camino. Lo fundamental, es fomentar buenas alianzas. Cada uno de nosotros puede contribuir a hacer un mundo mejor participando, uniéndose a algo, a otras personas… Haciéndose miembro de una organización, y asegurándose de que esa organización se une a otras en grandes temas. Alianzas. Si se hace sólo, únicamente se conseguirá sentirse mejor con uno mismo.

Como estadounidense, creo que este gobierno es una aberración y espero que les echen. Están dañando profundamente las instituciones americanas. Creo que se trata de un gobierno protofascista que está ejecutando un golpe de estado. Esta gente representa una amenaza severa para todos y Europa parece que no acaba de entender que tratan de dividirla. Ahora mismo hay una guerra para hacerse con el poder, y en este sentido, Europa debe mantener una política exterior que no se tiene que basar en una carrera armamentista con Estados Unidos. Al contrario, eso es lo que sucedió con Rusia y de esa forma fue como la desmembraron. Europa necesita un servicio de inteligencia competente y una fuerza de intervención que pueda acudir a desastres naturales y humanitarios. Pero no fuerzas de invasión como las estadounidenses.

Desde luego que Naciones Unidas debería tener un papel importante en la creación de una agencia propia que gravase las transacciones internacionales. Pero en estos momentos todavía sigue muy próxima a los intereses americanos. Kofi Annan no es un “agente libre” pero lo está haciendo bien en las circunstancias actuales, aunque por otra parte lamento la iniciativa del Global Compact (principios de responsabilidad social a las empresas multinacionales); no confío en esa iniciativa y creo que es un gran error. Así que ciertamente, nunca diría que Naciones Unidas puede ser un gobierno global.

Susan George es vicepresidenta de ATTAC-Francia. Artículo publicado en Revista Foro Latinoamericano, 15 mayo 2004.